¿Les conté que El Diamante de Jerusalén no estaba muy emocionante? Bueno pues en un laaaargo viaje en metro por la Ciudad de México inicié un libro nuevo (sin haber terminado el otro), este se llama La Catedral del Mar. El inicio me pareció muy interesante y espero que no me decepcione.
En una siguiente entrada les contaré qué me pareció el final del Diamante y un poco más de la Catedral del Mar.
8.24.2010
8.03.2010
El Diamante de Jerusalén VIII
Sólo había una corta caminata desde el hotel hasta el barrio conocido como Yemin-Moshe en honor a Moses Montefiore, el fundador de Nueva Jerusalén. El molino de viento parecía pertenecer a las tierras bajas europeas. Durante la encarnizada contienda librada antes de que alcanzara la categoría de Estado, se utilizaba como puerto de francotiradores. Finalmente los británicos hicieron volar la parte superior, maniobra que los judíos llamaron burlonamente Operación Don Quijote. A partir de entonces, además de parecer simplemente inverosímil, el molino había quedado chato, cosa especialmente extraña.
Se encuentra en medio de una pequeña zona abierta, bordeada por tres calles distintas.
-No dijo en qué calle debía esperar- comentó Harry preocupado.
Se quedaron en Hebron Road. Los coches pasaban de largo. Empezaba a oscurecer, y pronto resultó difícil ver el tránsito con claridad.
Un Peugeot avanzó en dirección a ellos.
-Creo que es azul- señaló ella.
Era gris, pero pasó de largo. Lo mismo hicieron unos cuantos más.
Pocos minutos después de las ocho, surgió un coche de la oscuridad, como si fuera una aparición. Harry supo lo que era cuando vio el tubo de escape en forma de cuerno de carnero, pero le resultó difícil de creer. El coche frenó junto al bordillo. En los asientos delanteros viajaban dos hombres. Descendió uno de ellos, menudo y con bigote.
-¿Señor Hopeman?
-Sí.
El hombre miró a Tamar.
-Señor, nos dijeron que vendría solo.
-Está bien. Ella viene conmigo.
-Si, señor- respondió el hombre con vacilación. Abrió la puerta trasera. Harry pensó que sería más acertado decir que el exterior era de color perla. Dejó que Tamar pasara primero y luego se instaló en la suave tapicería, una especie de gamuza de color castaño.
La puerta se cerró con un ruido sordo y se alejaron impulsados por el sereno motor del que tanto había oído hablar.
Había un armario refrigerado al alcance de la mano. Contenía agua, pero nada de vino ni licor; tal vez Mehdi era un musulmán practicante. Había fruta y queso, y Harry se arrepintió de haberse esforzado en comer el bocadillo de pollo en el hotel.
Cogió el cubo acústico. A través del cristal que separaba los asientos vio que el hombre que iba sentado junto al conductor se enderazaba y prestaba atención.
-¿Señor?
No parecían árabes.
-¿Cómo se llama?- le preguntó Harry.
-¿Mi nombre? Soy Tresca, señor.
-¿Tresca? ¿Es un nombre griego?
El hombre lo miró fijamente.
-Tal vez es un nombre judío- dijo. Su compañero se echó a reír.
Harry sonrió
-Tresca. ¿Me equivoco o este automóvil es un Duesenberg modelo SJ?
La sonrisa del hombre mostró sus dientes blancos.
-No se equivoca, señor- le aseguró.
Se encuentra en medio de una pequeña zona abierta, bordeada por tres calles distintas.
-No dijo en qué calle debía esperar- comentó Harry preocupado.
Se quedaron en Hebron Road. Los coches pasaban de largo. Empezaba a oscurecer, y pronto resultó difícil ver el tránsito con claridad.
Un Peugeot avanzó en dirección a ellos.
-Creo que es azul- señaló ella.
Era gris, pero pasó de largo. Lo mismo hicieron unos cuantos más.
Pocos minutos después de las ocho, surgió un coche de la oscuridad, como si fuera una aparición. Harry supo lo que era cuando vio el tubo de escape en forma de cuerno de carnero, pero le resultó difícil de creer. El coche frenó junto al bordillo. En los asientos delanteros viajaban dos hombres. Descendió uno de ellos, menudo y con bigote.
-¿Señor Hopeman?
-Sí.
El hombre miró a Tamar.
-Señor, nos dijeron que vendría solo.
-Está bien. Ella viene conmigo.
-Si, señor- respondió el hombre con vacilación. Abrió la puerta trasera. Harry pensó que sería más acertado decir que el exterior era de color perla. Dejó que Tamar pasara primero y luego se instaló en la suave tapicería, una especie de gamuza de color castaño.
La puerta se cerró con un ruido sordo y se alejaron impulsados por el sereno motor del que tanto había oído hablar.
Había un armario refrigerado al alcance de la mano. Contenía agua, pero nada de vino ni licor; tal vez Mehdi era un musulmán practicante. Había fruta y queso, y Harry se arrepintió de haberse esforzado en comer el bocadillo de pollo en el hotel.
Cogió el cubo acústico. A través del cristal que separaba los asientos vio que el hombre que iba sentado junto al conductor se enderazaba y prestaba atención.
-¿Señor?
No parecían árabes.
-¿Cómo se llama?- le preguntó Harry.
-¿Mi nombre? Soy Tresca, señor.
-¿Tresca? ¿Es un nombre griego?
El hombre lo miró fijamente.
Harry sonrió
-Tresca. ¿Me equivoco o este automóvil es un Duesenberg modelo SJ?
La sonrisa del hombre mostró sus dientes blancos.
-No se equivoca, señor- le aseguró.
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Noah Gordon
Cuadrivio!!!

Hace ya varias lunas que no comparto nada con ustedes, pero prometí no abandonarlos a pesar de que mi tesis ocupa el 90 % de las neuronas funcionales de mi cerebro. En esta ocasión aprovecharé para recomendarles una publicación en la cual colaboro. Su nombre es Cuadrivio.
Cuadrivio es una publicación cuatrimestral cuya vocación principal es la literatura, pero que también hospeda otras manifestaciones culturales no menos enriquecedoras: la política, el periodismo, las ciencias y las artes. Esta apetencia de contenidos variopintos está cifrada en su nombre. Como el quadrivium medieval, nuestra revista es a un tiempo una suma y una encrucijada: suma de expresiones y conocimientos para subsistir tolerablemente en este mundo, cruce de caminos de diferentes disciplinas, estilos y formas de pensar.
En Cuadrivio no suscribimos idealismos peregrinos. Nuestra meta no es crear lectores ni «democratizar la cultura» (lo que sea que eso signifique). Tampoco enarbolamos estandarte político alguno. Los móviles que nos animan son más bien modestos, aunque no por ello carentes de ambición: entablar, a través de una publicación electrónica de calidad, una conversación permanente con los lectores que pueblan el turbio proscenio de los ordenadores y la fibra óptica, y poner a disposición de los jóvenes talentos un laboratorio bien equipado para que desarrollen y den a conocer sus habilidades.
Cuadrivio es una publicación cuatrimestral cuya vocación principal es la literatura, pero que también hospeda otras manifestaciones culturales no menos enriquecedoras: la política, el periodismo, las ciencias y las artes. Esta apetencia de contenidos variopintos está cifrada en su nombre. Como el quadrivium medieval, nuestra revista es a un tiempo una suma y una encrucijada: suma de expresiones y conocimientos para subsistir tolerablemente en este mundo, cruce de caminos de diferentes disciplinas, estilos y formas de pensar.
En Cuadrivio no suscribimos idealismos peregrinos. Nuestra meta no es crear lectores ni «democratizar la cultura» (lo que sea que eso signifique). Tampoco enarbolamos estandarte político alguno. Los móviles que nos animan son más bien modestos, aunque no por ello carentes de ambición: entablar, a través de una publicación electrónica de calidad, una conversación permanente con los lectores que pueblan el turbio proscenio de los ordenadores y la fibra óptica, y poner a disposición de los jóvenes talentos un laboratorio bien equipado para que desarrollen y den a conocer sus habilidades.
En su primer número podrán encontrar desde análisis políticos hasta artículos de ciencia, así como una amplia oferta en cuanto a artes y literatura. De modo que seguramente encontraran algo de su agrado. También podrán encontrar en Cuadrivio una oportunidad para dar a conocer sus ideas. En la página podrán encontrar las bases para hacernos llegar sus aportaciones.
Y, lo más importante, ¿dónde pueden ustedes ver tan maravillosa publicación?... la dirección es http://cuadrivio.net Esperamos ver sus comentarios :D
Y, lo más importante, ¿dónde pueden ustedes ver tan maravillosa publicación?... la dirección es http://cuadrivio.net Esperamos ver sus comentarios :D
En la próxima entrega les platicaré de un libro que he comenzado a leer. Se llama "La reina sin nombre"...
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