-Muy práctica.
-Entonces no te preocupes por las responsabilidades.
-Nada de ortografía ni de gramática- añadió ella. Se acercó a él y lo besó suavemente en el momento en que aparecieron tres hombres con palas, seguidos por un cuarto hombre que empujaba una carretilla cargada de plantones de plátanos. Intercambiaron saludos amistosos. Tamar le sonrió a Harry con expresión inocente.
Mientras caminaban hacia el coche, él admiró las hermosas palmeras datileras.
-Eso es lo que significa tu nombre.
Detestaba marcharse del oasis. Condujo lentamente de regreso a Masada, bajo el calor sofocante. Esperaba que Mehdi no hubiera llegado mientras ellos estaban ausentes. Después no le importó. El hombre se estaba convirtiendo rápidamente en una abstracción; ya no estaba seguro de que Yosef Mehdi existiera.
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